La flexibilidad mental es aquella habilidad que nos permite adaptarnos a los cambios y a las nuevas situaciones inesperadas. En niñ@s con TEA a menudo encontramos conductas rígidas y de resistencia al cambio que les hace ser menos adaptativos y sentirse frustrados cuando las cosas no salen como ellos esperan.

El pensamiento en el autismo es concreto, literal y absoluto, las situaciones predecibles y que permanecen constantes hacen que el niñ@ se sienta segur@ y por el contrario, la variabilidad crea inseguridad.

Por ejemplo: un cambio de planes, como no poder ir al parque porque llueve, o que un profesor no venga a clase porque está enfermo, puede convertirse en un momento crítico en el que el niñ@ se frustre y se comporte de forma inadecuada, llegando incluso a generar un estado de ansiedad.

¿Qué podemos hacer ante estas situaciones? Lo primero, en la medida de lo posible debemos anticipar al niñ@ lo que va a ocurrir, y reconducir a la nueva situación. Si se tiene la oportunidad, se le puede hacer partícipe de la búsqueda de alternativas y que piense y escoja que podemos hacer en lugar de lo que esperábamos. Continuando con nuestros ejemplos, se le informará que no hay parque, pero que si podemos jugar en casa y que sea él/ella quien elija a qué o en el caso del profesor, se le indica lo que ha ocurrido y se informa quién será el sustitut@.

Podemos tener un contrato conductual preparado que le ayude a restablecer la calma y saber lo que ha de hacer, por ejemplo:

Pero ante todo, lo que hemos de tener en cuenta, es que la flexibilidad mental es una habilidad que se puede entrenar, para llegado el caso, sea más fácil para el niñ@ poder adaptarse al cambio.

En primer lugar, tenemos que observar y conocer al niñ@, si detectamos una rigidez o algo concreto que le cueste aceptar en caso de tener que cambiarlo, son esas las primeras cosas que tendremos que trabajar para flexibilizar su mente. Podemos empezar desde un punto de partida en el que el niñ@ se sienta cómod@ e ir ampliando lentamente la variabilidad de la situación.

Estas son algunas pautas que podemos seguir:

  1. Alterar la rutina diaria. Modificar la forma en la que se realizan las tareas cotidianas. Si por ejemplo utilizamos una agenda diaria, no poner siempre el mismo orden de actividades, seamos lo más flexibles posible. Así el niñ@ sabe que tiene que seguir la secuencia pero que no tiene por qué ser siempre la misma. Otros ejemplos: no sentarse siempre en el mismo sitio de la mesa para comer, no realizar siempre las mismas rutas ya sean andando o en coche para ir a determinados sitios como por puede ser el colegio o no ir siempre a jugar al mismo parque.
  2. Buscar nuevas experiencias. Realizando una buena anticipación, se trata de exponer al niñ@ a nuevas situaciones fuera de su zona de confort. Experimentar nuevas vivencias hace que el cerebro genere nuevas conexiones, aumentando su motivación, memoria y aprendizaje.
  3. Buscar alternativas a una misma situación: Ante conocimientos que el niñ@ ya tenga, plantea a tu hij@ que busque una alternativa para realizar lo mismo fomentando así su creatividad. Buscar varios procedimientos para hacer las cosas. Por ejemplo: una receta de cocina, un dibujo, una construcción con Legos…
  4. Jugar a cometer errores: Se trata de realizar cosas mal de forma intencionada y buscar como restablecerlas. Esto facilita mejorar la tolerancia a la frustración, así como la puesta en marcha de la planificación y la organización para conseguir un fin.
  5. Utiliza la tecnología: Actualmente existen en el mercado numerosas Apps que entrenan las habilidades cognitivas. Busca la que mejor se adapte a tu hij@ y realiza ejercicios de flexibilidad mental.
  6. Fichas de actividades: También existen actividades que podemos hacer en papel que ayudan a trabajar la flexibilidad mental, como por ejemplo: laberintos, buscar sinónimos, buscar diferencias, enumerar ¿cuántas cosas podemos hacer con…. (por ejemplo una pelota)?, presentar diferentes tarjetas o dibujos y pedir que nos digan ¿cuántas cosas tienen en común? y ¿cuántas cosas diferentes? (por ejemplo: una vaca y un caballo).

Esperamos haberte servido de ayuda, si tienes dudas o necesitas de la ayuda de un profesional, te esperamos en info@fundacionconectea.org