Tele-intervención en el autismo

La reciente situación sanitaria provocada por el COVID-19 nos ha enseñado que debemos cambiar nuestro punto de vista a la hora de realizar ciertos tipos de actividades, nos ha mostrado la dependencia que tenemos hacia las rutinas y hacia otras personas. La intervención terapéutica es una de esas actividades.

Después de estos meses de confinamiento, en los que los terapeutas no podían estar de forma física con los/las niñ@s, hemos aprendido a mirar con otros ojos a las necesidades de las familias y de nosotros mismos.

Las demandas surgen en el contexto natural, dentro de las rutinas, en situaciones que normalmente los terapeutas no podemos ver, pero que gracias al modelo de la tele- intervención, a través del visionado de vídeos hemos comprobado que podemos  observar diferentes momentos en los que pueden ocurrir dificultades, interacciones o posibilidades de aprendizaje dentro de las actividades diarias de la familia. La tele-intervención, ha sido una herramienta que hemos puesto en valor durante el período de confinamiento, y ha llegado para quedarse.

¿Qué es la tele-intervención?

Se trata de la prestación de servicios a través del uso de la tecnología. Se necesita tener buen acceso a conexión de internet, un dispositivo y una plataforma con la que conectarse, así como saber utilizar estas herramientas.

La tele-intervención es un servicio integral y coordinado, los profesionales y las familias tienen un continuo intercambio de información con el objetivo de favorecer el desarrollo del menor y dotar a la familia de las herramientas necesarias.

La intervención se realiza entre las conexiones: el profesional realiza el visionado de vídeos, luego los observa junto a la familia para analizar las diferentes situaciones que se hayan podido dar, estableciendo así pautas para poner en marcha hasta la siguiente conexión.

¿Qué conseguimos gracias a esto?

Las oportunidades de aprendizaje que surgen a lo largo del día son mucho mayores que las que podemos ver en un momento determinado dentro de la sala de terapias, además las familias, al ver el vídeo junto al profesional aprenden a observar sus propias conductas, su manera de actuar con su hij@ y fomentar la interacción adecuada y brindar ocasiones que puedan favorecer el desarrollo.

Un aspecto relevante que contempla este tipo de intervención es que las interacciones son significativas, no se crean de forma ficticia, sino que son las de su día a día y que realmente tienen valor.

¿Qué no es tele-intervención?

La tele-intervención no consiste en mandar un link a las familias con actividades que realizar; las actividades son seleccionadas, individualizadas y dentro de la rutina de la familia, son actividades significativas para ellos.

No se trata de convertir a los padres en terapeutas, ni pretender que hagan lo mismo con l@s niñ@s que se producía en la sala de terapias, sino de dotar de herramientas para que a lo largo del día puedan sacar el mayor aprendizaje posible.

No hay unos objetivos o pautas generales, los objetivos y las pautas se establecen junto a cada familia, de forma totalmente individualizada y en función de las rutinas y prioridades de cada caso.

Beneficios

El principal beneficio es la gran implicación y adquisición de habilidades por parte de la familia, son ellos quienes aprenden a identificar las estrategias que funcionan y son útiles en su día a día de las que no, pasan de una participación puntual a una participación activa y constante casi sin darse cuenta, puesto que al estar la intervención introducida dentro de sus actividades de la vida diaria no suponen un tiempo de dedicación concreto añadido a la rutina.

Otro gran beneficio es la generalización de los aprendizajes en diferentes contextos naturales. Cuando una familia está preparada para favorecer la interacción y el desarrollo, las estrategias adquiridas las podrán aplicar en diferentes contextos.

La tele-intervención permite poder realizar coordinaciones y encuentros transdisciplinares, incluso puede servir para que profesionales de apoyo y/o de otros contextos como el sanitario y/o el educativo participen en sesiones programadas.

¿Cuál es su metodología?

Para comenzar a realizar la tele-intervención es necesario una entrevista previa con la familia, para establecer cuál es la demanda de esta, los beneficios de la intervención y establecer la metodología concreta a seguir, como se ha mencionado anteriormente, se trata de adaptarse a las necesidades y disponibilidad de cada uno, por lo tanto desde el inicio se realiza un plan de intervención totalmente individualizado.

El profesional ve los videos facilitados por parte de la familia durante la semana para luego pasar a verlos de forma conjunta, analizando los puntos clave. También, se pueden realizar actividades online en la que el profesional está conectado a través del dispositivo viendo la interacción de la familia-niñ@ en directo. Al finalizar se realiza un feedback y se establecen las pautas de cara a la siguiente conexión.

Se puede combinar la tele-intervención con sesiones en sala o a domicilio, en función de la demanda y la necesidad.

Todo cambio suele dar miedo al inicio, la metodología de la tele-intervención supone una gran transformación para todos, pero después de ver sus beneficios, hemos aprendido a darle valor, por eso os invitamos a reflexionar: ¿Creéis que os podéis beneficiar de este tipo de intervención? ¿Os gustaría aprender a identificar las oportunidades de aprendizaje en el día a día? ¿Tenéis como familia las suficientes herramientas para favorecer el desarrollo de vuestr@s hij@s? Os dejamos unos testimonios de familias para contar sus experiencias.

En Fundación ConecTEA estamos para resolver todas vuestras dudas al respecto, y ofreceros este servicio. Será un placer aportar nuestro granito de arena en los grandes cambios.

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